Bisnieto de Paco de Luz y sobrino de Manuel Soto “Sordera”, José Soto Soto (José Mercé) se ha convertido en uno de los grandes artistas del flamenco, gracias a que consiguió acercar sus canciones a nuevos públicos, más jóvenes y más cercanos a la música pop.


A pesar de que ha logrado fusionar el flamenco con otros estilos, por sus venas siempre correrá sangre flamenca. Su arte y su vida se concentran en las raíces más profundas de un estilo que, según el cantautor, se perpetuará a lo largo del tiempo, no como una moda, sino como una tradición españolaque siempre atraerán a un público tanto nacional como internacional.

Nació en 1955 en Jerez de la Fontera (Cádiz) y a los trece años se mudó a Madrid, donde comenzó a cantar en diferentes tablaos. Antes de cumplir los catorce conoció a Merced, su actual mujer, con la que tiene dos hijas O’Hara y Desireé Soto. Curro, su tercer hijo, falleció cuando tenía tan solo catorce años. Desde entonces evitan celebraciones. Actualmente, José Mercé vive en Pozuelo de Alarcón con su mujer, su hija Desireé y sus dos nietos Curro y Adonaya, a quienes tiene un enorme cariño. Su disco con Tomatito De Verdad, incluye una canción dedicada a ellos.

¿Cómo decidió usted dedicarse a la música?
Yo he crecido con la enorme suerte de nacer en una dinastía de flamenco. Mi tatarabuelo era Paco de Luz, quien fue el creador de una seguirilla, conocida como “Seguirilla del tío Paco la Luz” y a partir de ahí toda mi familia ha seguido sus pasos. Vengo de una dinastía cantaora, que es de la familia de “Los Sordera”, como por ejemplo Manuel Soto (Sordera). A partir de ahí lo que hemos mamao’ desde siempre ha sido la música flamenca. No obstante, esto no quiere decir que todos nos dediquemos a ello pero sí que tenemos mucha familia cantaora. Mis vivencias en nuestra familia han sido esas.


¿Comenzó todo en Jerez de la Frontera?
Por supuesto. Todo comenzó en un pequeño barrio de Jerez donde yo nací, Santiago. Mis primeros años de vida estuvieron en la calle de la Merced y desde muy chiquitito yo fui niño cantor de la Escolanía de Basílica de La Merced, iglesia de la patrona de Jerez que es la virgen de la Merced. Más tarde, con 13 años dejé el colegio y me fui a un tablao a Cádiz que se llamaba “El Tablao” y allí comencé a hacer mis primeros pinitos.


¿En qué tornó su vida cuando llegó a Madrid?
Antes de cumplir los catorce años me vine a vivir a Madrid y empecé a buscarme la vida en los tablaos madrileños de aquella época. Estamos hablando de los años 70. En ese momento estaba el mejor flamenco de la historia. Todos los grandes artistas del flamenco ponían sus pies en aquellos tablaos. Se rifaban a cantantes como Manolo Caracol, Fosforito, Antonio Mairena… o bailaores como Farruco y Matilde Coral. Podría decir que fue una época maravillosa cuando yo empecé. También es cierto que posteriormente tuve la gran suerte de que, Antonio Gades, el mejor coreógrafo de la historia de España, fue a verme, me contrató y a partir de ese instante, con tan solo catorce añitos empecé a girar por el mundo y aprendí más de lo que pudiera imaginarme jamás.


¿Y cómo comenzó su carrera en solitario?
Sobre 1983, mi carrera como solista comenzó a través de humildes festivales flamencos en Andalucía, lo que dignificó el flamenco de un modo muy notable. En la época anterior a la mía el flamenco estaba visto de otra manera, cuando el cuarto era “el señorito” y el que “pagaba la fiesta” y ahí se buscaban la vida los pobres cuando podían. A partir de los años setenta el flamenco se dignificó mucho graciasa los festivales de música flamenca. Afortunadamente, en el año ochenta y tres yo fui partícipe de estos y a partir de este momento tan importante para lo que sería en ese momento la historia del flamenco, hice mi carrera en solitario.


¿Cómo definiría el flamenco en el contexto español?
El flamenco es patrimonio inmaterial de la humanidad en toda su esencia. Es, además, una de las culturas más grandes que tenemos en España, es nuestra marca. La música española en su esplendor es el flamenco, sin lugar a dudas. “El flamenco es patrimonio inmaterial de la humanidad en toda su esencia”.


De verdad, su disco con Tomatito, tiene como objetivo reivindicar el flamenco y darle la
importancia que se merece dentro del espacio de la música. ¿Cómo se encuentra el flamenco dentro de la industria en la actualidad?

El flamenco es música de raíz y al serlo, el flamenco es eterno. Nunca estará de moda. A veces será escuchado por más gente y otras estará en puntos más bajos, pero es eterno. Lo que tratamos Tomatito y yo en el disco De verdad es acordarnos de aquella época de esplendor del flamenco, sin dejar de evolucionar y recordar que estamos en el siglo XXI. Sin embargo, es importante que nunca olvidemos nuestras raíces. A pesar de que exista una evolución, es fundamental recordar la base del flamenco, que es perpetua.


¿En la actualidad sigue existiendo una creación?
Crear es muy difícil. Podemos refrescar, evolucionar en las letras para que éstas sean entendidas por los más jóvenes e incluso podemos mezclarla con estilos diferentes. Yo siempre diré que lo que valga permanecerá mientras que lo que no valga se olvidará.

“Lo que valga permanecerá mientras que lo que no valga se olvidará”

José Mercé

Claro, además el flamenco y la música en sí han experimentado una enorme avalancha de
cambios en estos últimos años. Por ejemplo, cuando usted comenzó a cantar la piratería no existía por lo que vender discos era mucho más fácil. ¿Cómo se ha visto el flamenco afectado por este fenómeno?

Bajo mi punto de vista, los últimos que tienen la culpa, son aquellos que venden las copias. Se trata únicamente de personas que lo hacen como último recurso para ganar dinero y no morir de hambre. Yo creo que este fenómeno viene de mucho más arriba porque está muy claro que si yo hago una grabación, el máster sólo lo tenemos la productora, la casa de hace el disco y yo. De este modo, ¿cómo llegan los discos pirata a esta gente? Eso es un tema bastante delicado ya que se suele culpar a aquellos que venden los discos por la calle y sinceramente, opino que son los que menos culpa tienen. Es su manera de buscarse la vida y no creo que hagan daño a nadie.


Como solución a la piratería se crearon plataformas como Spotify o ITunes, en ambas se
encuentran sus canciones.

El mundo de la música ha cambiado mucho. El CD ya no se vende. Estas invenciones facilitan la bajada y la compra de temas que a cada uno le gusta. Desconozco la solución al nuevo problema del espacio de la música. Es decir, los espacios musicales son cada vez más pequeños y deberían volver a hacerse grandes.


A pesar de que el espacio es más pequeño, ¿diría entonces que ambas plataformas ayudan a la introducción de su música en los más jóvenes?
La gente joven es el futuro y son sólo ellos los que van a llevar la tendencia a lo que ellos quieran. No obstante, echo mucho de menos los discos antiguos, los de vinilo, los de verdad. Sólo entonces uno sentía que realmente compraba algo. Spotify o Itunes o incluso los CD que no son tan antiguos, muestran menos sentimiento, parecen más insignificantes. A mí me gustaba comprarme mi LP porque parecía que llevaba algo a casa.


¿Son estas plataformas gratificantes para los músicos?
Muchísimo. El flamenco antiguo era para un grupo reducido de personas que tenían oído para esta música. Afortunadamente eso ha cambiado y estas plataformas han abierto el abanico de
consumidores. También es cierto que el flamenco siempre ha sido muy internacional, aunque ahora es capaz de conectar historias. Se conoce más pero realmente no se llega a conocer el flamenco de raíz, que es lo que a mí me gustaría.


¿Cómo se podría llegar a conocer este flamenco?
Debería comenzar en el colegio. La educación debería dar a conocer cómo es la esencia de la música española. Sólo de este modo se llegaría a cierta edad con los conocimientos de nuestra música y nuestra raíz flamenca. A mí me encanta que haya gente joven a la que le encanta el flamenco. Seguirá siempre. Nunca será moda pero es eterno. Es un estilo tan amplio que se necesitarían años y años para aprender lo mínimo. El flamenco es una cultura tan grande de la que te mueres sin aprender. Uno puede estar toda su vida indagando y al final, como dijo el maestro Mairena “te mueres y no aprendes”. Es tan inmenso y tiene tantos palos que es toda una vida. Todo aquel que me pregunta qué es el flamenco yo respondo que es una forma de vivir. Yo no sabría vivir sin él porque es lo que he hecho toda mi vida. Es algo que amo y no me concibo vida alguna sin él.


“El flamenco es algo que amo y no concibo vida alguna sin él”

José Mercé


Se habla mucho de que el flamenco ha sido perpetuado en el tiempo gracias a los payos, ¿qué piensa usted acerca de esta afirmación?
No es para nada cierto. Al menos, bajo mi punto de vista, el flamenco es algo que tenemos los gitanos. Esto no quiere decir que los payos no lo hagan bien. Hay algunos que cantan muy bien, al igual que hay gitanos que cantan muy mal. Pero está claro que si a estas alturas también nos quieren quitar el flamenco, apaga y vámonos. A estas alturas, los gitanos han dado cantidad y calidad. En algo tendríamos que ser más que el resto [risas].


Alguien que sí que está rejuveneciendo el flamenco es la catalana Rosalía, al mezclarlo con el trap. ¿Qué opina acerca de esta cantante?
Lo que valga quedará y lo que no pues se olvidará. Rosalía puede ser ahora un boom y puede que en unos años no se recuerde su nombre. O puede que valga y se quede de forma permanente. A mí me parece maravilloso que se indague y se experimente con el flamenco. No obstante, no todo es bueno.


¿Se ha planteado alguna colaboración con ella?
Si me lo pidiera, ¿por qué no? Sin lugar a dudas. Parece una muchacha maravillosa y que, a su edad, hace muy buena música. Le queda mucho por aprender pero de momento todo lo que hace es bueno y gusta a la gente.

Algo parecido le pasó a usted cuando empezó su carrera
El flamenco se vio algo revolucionado en el momento en el que saqué mi disco El Amanecer y cuando publiqué Aire, que es el disco más vendido de toda la historia del flamenco. Entonces, de los flamencólogos me dieron muchos palos y de la gente del purismo, la ortodoxia… y al final es lo mismo, lo que ha valido se ha quedado y lo que no, se ha ido. En este caso, logré la introducción del flamenco en mucha gente joven a través de estos dos discos. Además, con el disco De Verdad la gente sabe que no hemos olvidado nuestras raíces.

Sus discos tienen mucha fusión. Tienen seguirillas, granaínas, bulerías… Al final la variedad es lo que hace que las canciones no suenen iguales.
Es que no debe sonar todo igual. Afortunadamente dentro del flamenco existe una enorme variedad de estilos. A lo mejor existen treinta malagueñas distintas, otros treinta tipos de soleá… El mundo del flamenco es una maravilla y por eso digo que se tarda una vida en aprender.

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